Llamada – ¡Detener la invasión turca en Kurdistan!

Ayer por la tarde, Turquía bombardeó numerosos lugares en el Kurdistán con ataques aéreos. Después de que las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF) hallan impedido exitosamente el ataque del ISIS en Hesekê, en el norte y el este de Siria, Turquía, un estado miembro de la OTAN, está lanzando de nuevo feroces ataques con numerosos aviones de guerra. Los objetivos actuales son una estación eléctrica que suministra electricidad a la población de Koçerat, en la región de Dêrik, donde unas horas antes miles de personas participaron en el entierro de 10 de los 121 muertos en la lucha contra el ISIS en Hesekê, Sengal, donde el ISIS cometió un genocidio en agosto de 2014, asesinando a decenas de miles de ezidíes y esclavizando a mujeres y niños, y el campo de refugiados de Mexmûr, en el sur del Kurdistán, donde viven 12.000 personas. Además, hay informes de ataques de artillería contra Sehba. Sehba es una región al norte de Alepo donde viven decenas de miles de desplazados de Afrin en campamentos.

De nuevo los drones y aviones de guerra de Erdogan vuelan y matan, una y otra vez los soldados turcos y los mercenarios islamistas intentan capturar y ocupar el país que se construyó con esfuerzo y se autoorganizó en los últimos años. Sin embargo, la guerra en el norte y el este de Siria nunca ha cesado, ya que todos los días en los últimos meses las batallas han sido omnipresentes, las bombas y los ataques con aviones no tripulados han sido una amenaza diaria, miles han perdido la vida en la lucha por la libertad o han sido desplazados.

Condenamos enérgicamente los nuevos y extensos bombardeos y esta guerra en curso. No sólo porque conduce a la muerte, al desplazamiento, al hambre y a la violación, sino porque se dirige contra uno de los movimientos democráticos y feministas más fuertes del mundo. Junto con el movimiento kurdo por la libertad, junto con el PKK, la gente de aquí ha construido en los últimos 10 años una sociedad que se supone que funciona de forma libre, solidaria y ecológica.

Mientras que algunos quieren declarar esto como terrorismo, para nosotras confirma que la lucha por la vida libre, la revolución de las mujeres en el norte y el este de Siria, es un peligro para los sistemas patriarcales y capitalistas existentes. En el Norte y el Este de Siria podemos ver lo que puede significar una política feminista, la construcción de una sociedad con un sistema democrático basado en la participación de todas y en estructuras autoorganizadas que vienen desde abajo del pueblo.

En los últimos años hemos visto como Turquía realiza operaciones de este tipob con mucha frecuencia. Por lo tanto, ¡nos toca actuar ahora! Llamamos a todas las fuerzas democráticas y feministas a unirse a la resistencia. Presionemos a los políticos, informemos a la prensa local, asegurémonos juntas de que la criminalización del movimiento kurdo y del Partido de los Trabajadores del Kurdistán llegue a su fin, porque este es el terreno político sobre el que se puede librar esta guerra. Apoyemos la autodefensa del pueblo sobre el terreno, ya sea con donaciones como a la organización de ayuda “Heyva Sor a Kurdistanê” u otras acciones. Informemos en las calles, en los cafés sobre cómo los estados internacionales tienen una parte de responsabilidad en la guerra, contribuyendo a la reorganización del ISIS y asegurando que miles de personas sean desplazadas de sus hogares.

¡Unámonos y defendamos la revolución de las mujeres!

Difunde sus acciones con hashtag #stopturkishinvasion y #womendefendrojava

¡La hora de la libertad ha llegado!

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